Nova Colón


Siempre es un motivo de alegría el que una librería abra sus puertas. Si detrás del mostrador va a estar una persona que lleva muchos años trabajando entre libros y además es capaz de transmitir el cariño que siente hacia ellos, la alegría es aún mayor.
Hace unos meses nos lamentábamos del cierre de Colón pero hoy tenemos una parada obligada en la calle de los Olmos. Sí, allí donde antes tomábamos los vinos no Salto do Can ahora pararemos en Nova Colón a curiosear novedades, a echarle un vistazo a esos maravillosos libros infantiles, a rebuscar a los clásicos y por qué no, a charlar con Begoña de libros y de no libros.

Porque a pesar de lo que diga La Real Academia de la Lengua, una librería no es sólo un lugar donde se venden libros.