Una cruda realidad


El film, considerado el mejor documental europeo del 2004 y apenas exhibido en pantallas comerciales, nos transporta a Tanzania en las orillas del Lago Victoria cuyas aguas, que dan origen al Nilo, tenían su propia fauna acuática. Pero en los años 60 y de forma desconocida se introdujo un pez: la Perca del Nilo, un depredador que alcanza más de cincuenta kilos de peso y que ha esquilmado todos los peces y anfibios autóctonos del lago. El nuevo pez se multiplicó rápidamente y hoy en día sus blancos filetes siguen siendo exportados alrededor del mundo.
De hecho el consumo semanal en España se sitúa cerca de las 150 toneladas y, cada día, dos millones de personas del mundo rico comen Perca del Nilo.
La pesadilla de Darwin, muestra el caos ecológico y humano provocado en Tanzania por la cría intensiva de la Perca del Nilo destinada al mercado europeo, el tráfico de armas, la violencia y la prostitución que están sumiendo a África en un desastre anunciado.
Esta explosiva industria multinacional de peces y armas ha creado una desoladora alianza globalizada a orillas del lago tropical más grande del mundo: un ejército de pescadores locales, ejecutivos financieros internacionales, niños sin casa, ministros africanos, comisarios de la Unión Europea, prostitutas tanzanesas y pilotos rusos.
En su obra “El origen de las especies” (1850), Charles Darwin concluía que de no existir en los ecosistemas un equilibrio entre la supervivencia de unas especies a costa de otras y la posibilidad de que todas ellas prosperen, no es posible un futuro para ninguna, ni siquiera las más fuertes.