De vuelta, merece la pena.

Hay quienes dicen que hacerlo parado
fortalece la columna,
bocabajo
estimula la circulación de la sangre,
bocarriba
es más placentero,
hacerlo sólo,
es rico pero egoísta,
en grupo
puede ser divertido,
en el baño
es muy digestivo,
en el auto
puede ser peligroso...
hacerlo con frecuencia
desarrolla la imaginación,
entre dos
enriquece el conocimiento,
de rodillas
resulta doloroso,
sobre la mesa,
sobre el escritorio,
antes de comer o de sobremesa,
sobre la cama o en la hamaca,
desnudos o vestidos,
sobre el césped o la alfombra,
con música o en silencio,
entre sábanas o en el closet
hacerlo, siempre es un acto de amor.
No importa la edad,
ni la raza,
ni el credo,
ni el sexo,
ni la posición...
¡Leer... leer es un placer, siempre!


Daniel Menéndez Vigil

(leído con placer en conValor)