Así se hacía un libro

Hacia la mitad del siglo pasado.



Ahora, cualquiera puede producir una obra y encargar su impresión. Y por supuesto, también puede descargar, almacenar y leer en su eBook. Qué interesantes oportunidades para el futuro (que ya está aquí) de las bibliotecas.

(vía Chiquiworld)